Bebés nadadores: descubriendo el agua

shutterstock 271318766 1024x683 1 - Bebés nadadores: descubriendo el agua

Chapoteos y momentos de complicidad marcan una sesión de bebés nadadores. Aquí, el objetivo no es convertir a tu princesa en una futura Laure Manaudou, o a tu hijo en un futuro nadador olímpico. Esta actividad familiar permitirá a tu hijo domar el agua y nadar con total seguridad. Descubre todo lo que necesitas saber para pasar un momento acuático sereno y divertido.

Un suave despertar sensorial

El agua es el primer elemento que tu bebé conoce. Nueve meses de chapotear en líquido amniótico lo ayudaron a familiarizarse con el ambiente acuático. Reconectar con este recuerdo en una piscina trae muchos beneficios:

  • el redescubrimiento de las sensaciones
  • aprendiendo a controlar la respiración
  • ayuda con el desarrollo psicomotor
  • adaptarse a nuevos hitos

Este ambiente permite que el bebé estimule sus sentidos mientras disfruta de un momento agradable con mamá y papá. Pero asegúrate de que a tu bebé nadador no le dé frío cuando salgas: piensa en añadirle un bonito albornoz cuando prepares tu lista de nacimiento .

Pero los beneficios de esta nueva actividad con el bebé no son solo físicos: después de varias sesiones, tu hijo gana confianza y se relaja lo suficiente como para jugar con otros niños pequeños. Es entonces la oportunidad de disfrutar de juegos colectivos y de dar un nuevo paso hacia la socialización.

El curso de una sesión de natación para bebés

El baño con el bebé es posible en muchas piscinas municipales. Generalmente establecen una franja horaria, a menudo los fines de semana por la mañana, para calentar la piscina adecuadamente. Una circular ministerial impone agua calentada a unos 32°C : hasta los 18 meses, un niño tiene dificultad para regular su temperatura corporal para luchar contra el frío.

El equipo que supervisa la actividad está formado por socorristas y varios profesionales formados en pedagogía y psicomotricidad, para un nado seguro y educativo.

La sesión de natación permite al bebé descubrir el medio acuático a través de diferentes acciones: entrar en el agua, moverse y sumergirse.

Entrada a la piscina

Este momento hay que vivirlo con delicadeza: el cambio de ambiente y la diferente temperatura pueden sorprender a tu hijo. Debe sentirse confiado en tus brazos, ve despacio y observa sus reacciones.

Movimiento en la piscina

Una vez que su hijo esté tranquilo y receptivo, puede usar movimientos suaves para moverlo, manteniendo el contacto visual y de voz. Eres el punto de referencia del bebé, su guía en esta nueva experiencia.

Ir bajo el agua

Dependiendo de la facilidad de su pequeño en la piscina, es posible ir más lejos sumergiéndolo verticalmente, pero sin dejarlo ir. El bebé instintivamente aguantará la respiración y cerrará la boca.

El progreso de cada niño es diferente: lo importante es seguir el ritmo de tu bebé sin forzarlo nunca. Es sobre todo un momento lúdico y de inicios deportivos; Involucrar a su niño pequeño en la natación para bebés no significa que nadará más rápido o más fácil.

Alguna información útil

Contraindicaciones

En algunos casos, es mejor retrasar o evitar esta actividad. Si el bebé tiene problemas respiratorios o cardiovasculares, sufre eczemas, infecciones de oído recurrentes o aún no ha recibido su segunda inyección de vacuna, todavía es demasiado frágil para una sesión de natación para bebés.

Consejos y trucos

Reconocerá que es hora de acortar el nado ante ciertos signos, como manchas en el cuerpo, labios que se vuelven azulados y temblorosos.

Use pañales impermeables o un traje de baño a prueba de fugas . Algunas piscinas también requieren que uses un gorro de baño.

Por último, planifica un pequeño refrigerio: ¡la actividad te da hambre!

Esta actividad familiar le permitirá forjar recuerdos de alegría, compartir y descubrir con el bebé. Las clases de natación para bebés nadadores tienen una gran demanda, regístrese rápidamente para asegurarse un lugar.