¿Como puedes evitar que la piscina o el mar sean lugares peligrosos para la vida de tu hijo?
Enséñales a nadar, sobre todo a flotar y a bucear. No solo evitarás accidentes sino que también estás ayudando a desarrollar tu aparato locomotor y su inteligencia. El mejor momento es incluso antes de que anden, desde los 6 meses.
Por otro lado, consigues otro objetivo, que es aumentar el vÃnculo afectivo con tu hijo. Y ganar su confianza, utilizar ese momento para crear un ambiente de diversión.
Las primeras sesiones hazlas cortas, para que nunca sea una obligación para tu hijo, ni suponga un trauma. Que no se canse, para que la siguiente vez tenga un buen recuerdo.
No te olvides de seguir tú el ritmo individual de tu bebé.
Poco a poco, le enseñarás a disfrutar y a respetar el agua, a cerrar la boca cuando su barbilla toque el agua, a moverse, a flotar.
Manteniendo la rutina cuando tu niño alcance los dos años ya habrás logrado que se desplace en el agua con sus pies y brazos, la técnica y el estilo se irá adquiriendo con el paso del tiempo.
Ya sabes que en la piscina a parte de estar tu en todo momento con tu hijo, ha de estar un socorrista en todo momento.
