La Depresión en Niños

La depresión
Contrariamente a lo que la ciencia ha creído durante
siglos, desde los años setenta se reconoce la
existencia de los estados depresivos de los niños a
partir de un año de edad, con una incidencia de un 2%.

Los síntomas no son tan llamativos como en los adultos
pero se puede ver un comportamiento anormal en cuanto
a llanto fácil, nerviosismo, insociable y triste.

Si el tiempo de evolución es largo, sin diagnóstico,
probablemente se produce una pérdida de peso que no se
justifica por más pruebas que le hagan buscando alguna
otra enfermedad.
Los síntomas no son tan llamativos como en los adultos
pero se puede ver un comportamiento anormal en cuanto
a llanto fácil, nerviosismo, insociable y triste.
Si el tiempo de evolución es largo, sin diagnóstico,
probablemente se produce una pérdida de peso que no se
justifica por más pruebas que le hagan buscando alguna
otra enfermedad.
La causa suele ser genética. Al parecer se trata del
gen 11 que produce alguna anomalía química en el
sistema nervioso alterando el sistema
neurotransmisor.Otras causas pueden estar en el
entorno sí nos suficientemente grato a las necesidades
del pequeño.

La Amigdalitis

La agmidalitis
Es la inflamación de las amígdalas o “anginas”,
similar a la adenoiditis, formadas por tejido
linfático y con una función clara de sistema defensivo
para el niño.
El tratamiento antibiótico que indique el pediatra
cura el proceso agudo pero en algunos casos la
inflamación se hace crónica. Los episodios
inflamatorios de las amígdalas son frecuentes en los
niños en estaciones frías y cursan con dolor en la
garganta, a veces en la tripa, y fiebre.

Por regla general, el tratamiento antibiótico que
indique el pediatra cura el proceso agudo pero en
algunos casos la inflamación se hace crónica y el
planteamiento puede ser la extirpación. En ésta
opción, cada vez menos frecuente, se debe valorar
cuidadosamente las ventajas e inconvenientes.

Los Distintos Tipos de Dermatitis en Bebés

La dermatitis
Los bebés son afectados por tres tipos de dermatitis:
la seborréica, la atópica y la del pañal:

Dermatitis atópica:
Es una afectación común a más de un 3% de los
lactantes que se inicia a los pocos meses de vida,
coincidiendo con el inicio de alimentos nuevos y que
podrían ser la causa del problema como expresión de
alguna intolerancia. También se admite que la causa
tenga origen hereditario.
Se manifiesta por eczemas escamosas localizadas en
muchas zonas rugosas y con picores. En general toda la
piel está reseca y la solución es hidratarla. Para
completar el tratamiento deberás consultar con el
pediatra que indicará algún tratamiento tópico a base
de corticoides y antihistamínicos.

Dermatitis del pañal:
Es una afección de la piel en la zona del pañal que
puede manifestarse desde un leve enrojecimiento hasta
verdaderas lesiones exudativas de la zona.
Afecta a un 10% de los lactantes y aunque se llame
dermatitis del pañal, éste no suele ser el culpable
salvo en los casos en que exista una verdadera alergia
al tejido del mismo. La causa más común es la
presencia de sustancias irritantes (la orina y las
heces) asociadas a ciertos jabones y la humedad
permanente.
La forma de prevenir es extremar la higiene, no
utilizar braguitas de plástico, utilizar jabón neutro,
no utilizar talco y mantener la zona al aire todo el
tiempo posible. Es importante que la zona no se
infecte. Consulta con el pediatra si no se cura
pronto.

Dermatitis seborréica:
Es una afección de la piel que tienen más de un 5% de
los lactantes en su primer mes de vida. Se localiza en
las zonas de mayor concentración de glándulas sebáceas
y evoluciona a un verdadero eczema de escamas
amarillentas concentradas en verdaderas costras en la
cabeza del bebé, a nivel de la fontanela mayor o
bregmática, que permanece sin cerrar. Aunque se llame
“costra láctea”, la leche no es culpable, si lo es una
levadura llamada “pityrosporum ovale” que
oportunistamente se afinca en el bebé.

Para limpiar la costra utiliza aceite de almendras o
vaselina para ablandar y luego, poco a poco la vas
lavando en varias veces.

Vegetaciones en Niños y Bebés

Vegetaciones
Adenoiditis es la inflamación de las adenoides o
“vegetaciones” que es una estructura de tejido
linfático situado en él la parte superior de la
faringe y cuya misión es la defensa del niño contra
las infecciones con la producción de anticuerpos y
leucocitos.
Muchos niños las tienen hipertrofiadas con la
consiguiente complicación respiratoria que les obliga
a respirar con la boca abierta.

Muchos niños las tienen hipertrofiadas con la
consiguiente complicación respiratoria que les obliga
a respirar con la boca abierta sin que el aire pueda
ser acondicionado por la nariz antes de pasar a los
pulmones, provocando catarros continuos con afectación
de oídos, senos y garganta.

Ante esas situaciones el tratamiento que proponen los
especialistas es la extracción quirúrgica, si se agota
la solución farmacológica.

La Anemia

La anemia
Son alteraciones de la sangre de la cantidad o calidad
de sus componentes que son: glóbulos rojos, glóbulos
blancos, plaquetas, agua, sal, proteínas, grasas,
electrolitos, etc.
Las más frecuentes son:

- Anemia ferropénica. Falta hierro porque el niño no
tenga una alimentación adecuada o porque su intestino
lo absorbe mal.

- Anemia megaloblástica. Falta de vitamina B12 o ácido
fólico.

- Anemia hemolítica. Se produce porque se rompe el
ritmo normal de formación-destrucción de los glóbulos
rojos. El último es más rápido y la médula no consigue
producir suficiente para compensar.

El diagnóstico cierto lo hará el pediatra con las
analíticas necesarias, después sabrá como tratar el
problema.

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