Controles Del Niño Sano. Vamos Al Pediatra
A lo largo de los primeros años de la vida de vuestro hijo, vuestro pediatra será quien se encargue de supervisar su salud, convirtiéndose en uno de vuestros mejores consejeros y aliados en su cuidado. Durante mucho tiempo tendréis que visitarle con asiduidad,confiar en él vuestras dudas y preocupaciones, y seguir sus consejos para el tratamiento y la prevención de los problemas de salud del niño.
Los papás como primeros observadores de la salud del
niño
El pediatra conoce los problemas de salud de cada niño sobre todo a partir de la información que le dan los padres. Esta información ha de ser lo más clara y completa posible, para lo cual es muy importante que la consulta se desarrolle en un clima de comunicación y confianza. Para el pediatra, vuestras observaciones y apreciaciones sobre la salud del niño son tan importantes como los exámenes físicos que le realiza.
Los controles del niño sano
Las visitas al pediatra que realizáis de forma periódica al margen de cuando el niño está enfermo,tienen como objetivos fundamentales detectar precozmente y tratar posibles problemas de salud, controlar que el crecimiento y el desarrollo del niño
se desarrollen con normalidad, llevar un correcto calendario de vacunaciones, y asesoraros en temas como la alimentación o la prevención de accidentes y enfermedades.
La primera visita al pediatra
El neonatólogo del hospital en el que ha nacido vuestro hijo ha sido el encargado de realizar sus primeros exámenes de salud.
Una vez abandonada la clínica, en la primera semana de vida del bebé, deberéis llevarlo a su primera revisión médica a quien será su pediatra de cabecera.
En esta primera visita se tendrán en cuenta sobre
todo:
El peso, la longitud y el perímetro de su cabeza.Estos valores serán por primera vez apuntados en las gráficas de crecimiento del niño. El color de piel del bebé, así como el aspecto de su ombligo, la auscultación de su corazón, sus reflejos, las caderas… En definitiva, el pediatra realizará una exhaustiva exploración física al bebé. También le mirará los ojitos y comprobará su audición.
Cómo se está alimentando, si regurgita, si tiene cólicos…
El sueño del niño. Al principio los bebés suelen
dormir de 2 a 4 horas seguidas.
Durante los primeros
meses de vida, los niños suelen dormir entre 15 y 18
horas al día.
El llanto del bebé.
Puede llorar por hambre o por otros muchos motivos, que con el paso de los días vosotros mismos aprenderéis a distinguir. En las
primeras semanas, algunos niños lloran 2 ó 3 horas al día, y es posible que el llanto aumente durante las primeras 6 u 8 semanas, posiblemente en relación con los cólicos.
Asesoramiento sobre prevención de accidentes, como la utilización del asiento de seguridad en el automóvil, no dejar al niño solo encima de una mesa, cama o silla para evitar que se caiga, no colocar cordones o collares en el cuello del bebé…
También le realizará la segunda prueba del talón, para el diagnóstico precoz del hipotiroidismo o la fenilcetonuria. La muestra se enviará al laboratorio y normalmente recibiréis el resultado por correo en vuestro domicilio en unos quince días.
Revisiones periódicas
Durante el primer mes, acudiréis al pediatra al menos dos veces. Cada quince días tendrá lugar una revisión general en la cual el pediatra se interesará por el estado del niño, le pesará y medirá, y realizará exámenes físicos. También os asesorará sobre la
alimentación y el sueño del bebé, entre otros aspectos.
Después del primer mes de vida, las revisiones siguen
siendo bastante frecuentes. Cada centro o cada
especialista recomienda un calendario de visitas al
pediatra, pero lo más habitual es recomendar visitas
al pediatra:
A los 7 y 15 días.
Al mes, a los 2 meses, a los 4 meses y a los 6 meses.
A los 9 meses.
A los 12 meses.
A los 15 meses.
A los 18 meses.
A los 2 años.
A partir de los 2 años, una vez al año o cada 2 años.
En cada visita, el pediatra tomará nota de los datos
de más interés acerca de la salud de vuestro hijo.
Pesará y medirá al niño, completando su gráfico de
crecimiento.
También os interrogará sobre su desarrollo psicomotor:
si se sienta, se pone de pie, camina, etc. a la edad
habitual, qué hace con sus manitas, cuándo empieza a
decir sus primeras palabras…
Estas visitas también sirven para ponerle al niño las
vacunas correspondientes a su edad.
Y también son una buena oportunidad para daros los
consejos sobre cómo alimentar al niño, y cómo educarle
en determinados aspectos.
También para los consejos sobre prevención de
accidentes y promoción de la salud.
En resumen, os aconsejamos que les saquéis todo el
jugo posible a las revisiones médicas del niño.
Plantead todas las dudas que tengáis, y seguid los
consejos del pediatra, que es el experto en la salud y
enfermedad del niño.
¿Cuándo acudir al pediatra?
Cuando vuestro bebé recién nacido ya está en casa y
tenéis la próxima visita al pediatra programada para
dentro de unos días, debéis vigilar su aspecto y su
comportamiento para estar seguros de que todo va bien.
Debéis acudir al pediatra de inmediato, sin esperar a
la visita programada en caso de que observéis
cualquiera de las siguientes cosas:
El color amarillo de su piel aumenta.
Su temperatura es menor de 36 o mayor de 38 grados.
Presenta vómitos abundantes.
No hace deposición o caquita en varios días, o su
barriga se distiende.
Está decaído o irritable, o llora de forma constante y
monótona.
Duerme más horas de lo normal, o se salta dos tomas
sin pedir alimento.
