Chupete ¿Si o NO?
El uso del chupete como elemento reconfortante para el
bebé es una práctica enormemente extendida.
No suele faltar en la canastilla del recién nacido, y
generalmente se estrena en las primeras horas o dÃas
de vida. Su principal beneficio es el efecto
tranquilizante para el bebé, pero también tiene
efectos negativos, como el posible fracaso de la
lactancia materna o las alteraciones dentarias.
 ¿Haces algo para evitar que quiera el chupete?
En el presente artÃculo, repasaremos las principales
ventajas e inconvenientes del chupete, asà como las
recomendaciones para su correcta utilización.
El uso del chupete para calmar el deseo de succionar
del bebé es una práctica muy habitual en nuestra
sociedad, y un recurso de gran ayuda en niños con
cólicos y muy irritables
Succión no nutritiva
El recién nacido tiene el reflejo de succión, que le
permite alimentarse, pero además le calma y le
reconforta. La succión de los dedos, el chupete u
otros objetos no nutritivos constituye una actividad
normal en el desarrollo del niño. Se inicia ya en el
útero y persiste hasta el año de edad, siendo más
habitual durante los primeros meses de vida.
El uso del chupete para calmar el deseo de succionar
del bebé es una práctica muy habitual en nuestra
sociedad, y un recurso de gran ayuda en niños con
cólicos y muy irritables. No obstante, no debe
recurrirse al chupete cada vez que el niño llore.
El llanto es una de las principales maneras que tiene
el bebé para comunicarse, y puede indicar diferentes
tipos de necesidades. Debemos tratar de
identificarlas, además de probar con otros métodos
para reconfortarle, como hablarle, mecerle o jugar con
él.
¿Pulgar o chupete?
Se ha discutido mucho sobre las ventajas e
inconvenientes de uno y otro. Antes se consideraba que
la succión del pulgar se asociaba a mayor número de
deformidades dentarias, pero actualmente se piensa que
éstas se observan con igual frecuencia en los niños
que usan chupete.
Las principales ventajas del pulgar son que no se
pierde durante la noche ni se cae continuamente al
suelo. Además, su uso es regulado por el niño, quien
aprende a tranquilizarse él solito. Y el inconveniente
es que no se puede hacer desaparecer, como el chupete,
temporal o definitivamente, para eliminar el hábito de
succión.
Desventajas del chupete
Frente a los beneficios del chupete, hay una serie de
riesgos que hacen que debamos ser prudentes con su
uso. Os los detallamos a continuación.
 Interferencia con la lactancia materna. El patrón de
succión del chupete es diferente al de la succión del
pezón, de modo que el uso del chupete puede dificultar
la adquisición de la técnica para la lactancia
materna. Por otro lado, el niño que satisface parte de
sus necesidades de succión con métodos no nutritivos
estimula durante menos tiempo el pezón materno, y con
esto, disminuye la producción de leche, y el niño está
más hambriento e irritable, lo que obliga a los padres
a introducir la lactancia artificial. Por este motivo,
se recomienda no iniciar el uso del chupete antes de
los 15 dÃas de vida, o hasta que la lactancia materna
esté bien establecida.
Maloclusiones dentarias. Los hábitos de succión no
nutritiva se han relacionado con deformidades de la
boca. Estos problemas muchas veces se resuelven solos
al suspender el uso del chupete. Sin embargo, su
empleo después de los 3 años de edad puede ocasionar
deformidades más permanentes que requieran de la
intervención de un odontopediatra. El uso prolongado
del chupete también se ha relacionado con la aparición
de caries dentales, debido a la permanencia en el
chupete de restos de alimento.
Otitis media aguda. El chupete puede favorecer el
paso de bacterias de la nariz y la garganta al oÃdo
medio a través de las llamadas trompas de Eustaquio,
aumentando el riesgo de otitis. Esto ocasiona que
muchos pediatras recomienden restringir el uso del
chupete a los primeros 10 meses de vida, cuando la
necesidad de succión es mayor y la otitis media aguda
es más infrecuente.
Accidentes. En caso de caÃda accidental, el borde del
escudo de plástico rÃgido del chupete puede ocasionar
heridas al chocar con la cara del niño. Por otro lado,
el uso de collares para colgarlo del cuello es muy
peligroso, pudiendo provocar la estrangulación. Por
último, la aspiración de una parte del chupete, con la
consiguiente obstrucción de las vÃas respiratorias, es
otro posible accidente relacionado con este hábito. El
riesgo es mayor cuando se usan chupetes de varias
piezas, como los fabricados en casa con una tetina
unida al tapón de plástico de un biberón.
Recomendaciones
Como véis, el uso del chupete tiene importantes
ventajas, pero también inconvenientes. Debemos tender
a su uso racional. Estos son nuestros consejos.
 No debéis iniciar su uso antes de los 15 dÃas de
vida, hasta que la lactancia materna esté bien
establecida, para asà no interferir con ella.
Es recomendable comenzar a restringir su uso a partir
de los 8 ó 10 meses, y suprimirlo hacia el año de
vida.
A la hora de dejar el chupete, hay que ayudar al niño
a que lo haga de modo voluntario, sin métodos
drásticos ni traumas. No es bueno que este fenómeno
coincida con otros acontecimientos importantes, como
el inicio de la guarderÃa o el nacimiento de un
hermanito.
Sólo deben emplearse aquellos chupetes que cumplan
con las normas de seguridad. Estos son de una sola
pieza, tienen una base lo suficientemente grande para
impedir que todo el chupete pueda entrar en la boca
del niño y llevan una anilla para poder tirar de él y
sacarlo.
La tetina del biberón no debe usarse como chupete.
No debemos colgar el chupete del cuello, la muñeca, o
la cuna del bebé, para evitar accidentes. Fijarlo a la
ropa con un imperdible también es peligroso.
Conviene renovar el chupete cuando el caucho se va
desgastando por el uso. Durante los primeros meses es
recomendable esterilizar o hervir el chupete una vez
al dÃa.
No se debe impregnar el chupete con azúcar o miel, ni
mojarlo con agua azucarada.
