La Fiebre
La fiebre
La elevación de la temperatura es un signo de alarma
que tiene el organismo para alertarnos de que algo
anormal está pasando.
En los niños muy pequeños los “picos” de temperatura
alta son muy espectaculares, pero también el descenso.
Si se demora más de 24 horas y no es superior a 38ºC
puede ser por la propia inmadurez del sistema de
control.
El centro de control de la temperatura se encuentra en
el hipotálamo y en él se modula la repuesta a una
sustancia especial, llamada interleucina-1, que
aparece cuando el sistema defensivo se pone a trabajar
sobre algún germen o situación excepcional. El
termorregulador emite una temperatura de acuerdo a la
gravedad del problema.
La fiebre habitualmente expresa que puede existir una
infección pero otras veces sólo sucede que hay una
pequeña deshidratación. La importancia de la misma es
por tres razones:
- Que sea muy alta y haya riesgo de convulsiones.
- El tiempo que necesite para bajarla con tratamiento
doméstico.
- Averiguar la causa que la provoca.
