Consejos Para Ir A La Playa Con Niños y Bebés.

Llega el buen tiempo y, como es lógico, nos apetece ir a la playa pero, ¿qué pasa con nuestro hijo?, ¿es contraproducente para él estar en contacto con el sol, la arena o el agua del mar? La playa ofrece más ventajas que inconvenientes aunque siempre debemos tomar las debidas precauciones. Si nuestro hijo tiene menos de un año no es aconsejable llevarlo a la playa aunque vaya tapado y esté bajo una sombrilla.

A partir del año de edad, nuestro hijo puede disfrutar plenamente de un día de sol, agua y arena realizando actividades que no puede hacer en otros lugares.
El primer día que nuestro hijo pase en la playa será determinante, ya que a partir de esa primera experiencia la playa se convertirá en algo que le guste mucho o en un lugar al que no quiera volver nunca más, bien porque no le ha gustado, porque se ha dado algún susto o porque alguna cosa se nos ha escapado de las manos.
El sol: el principal peligro
Los elementos con los que debemos tener más cuidado cuando vamos a la playa son el sol y el agua. Los niños son más sensibles a las radiaciones solares ya que la melanina (pigmento oscuro que da color a la piel, los cabellos y el iris) todavía no ha alcanzado su madurez. Para evitar que nuestro hijo se queme con el sol es importante:
Que el tiempo de exposición al sol sea progresivo. El primer día, la exposición no debe superar los 5 minutos tras los cuales pondremos al niño bajo la sombrilla o lo cubriremos con una camiseta de algodón y un gorro. De este modo, cada día podemos incrementar 5 minutos la exposición al sol, llegando a un máximo de 1 hora.

Que evitemos siempre las horas de máximo sol, de 11 de la mañana a 3 del mediodía.
Que apliquemos una crema con un factor de protección elevado. Dicha aplicación deberá renovarse cada 2 horas o después de cada baño.
Tener en cuenta que, incluso cuando nuestro hijo esté bajo la sombrilla, puede quemarse por al reflejo de los rayos en la arena.
Que el niño vaya bebiendo un poco de agua cada cierto tiempo, de lo que seguro tendrá ganas debido a la alta temperatura. Tampoco es recomendable que le dejemos beber todo lo que quiera porque en este caso podría sufrir un corte de digestión. Lo ideal es que vaya haciendo pequeños sorbos y que el agua no esté demasiado fría.
Que después del día de playa apliquemos una crema hidratante “after sun”.
El miedo al agua
La mayoría de los niños tienen un miedo innato al agua. Y qué mayor impresión que encontrarse solo ante la inmensidad del mar. Para evitar que la playa y el mar sean fuente de temores en nuestros hijos es conveniente que, previamente, lo hayamos llevado a una piscina, de manera que ya esté un poco familiarizado con las grandes masas de agua.
El primer encuentro con el mar y el primer baño debe ser suave, tranquilo y en compañía nuestra. Por supuesto, es importante que no forcemos al niño a que se meta en el agua si no quiere. Si le da miedo meterse en el agua lo cogeremos en brazos y caminaremos por la orilla un ratito y nos iremos metiendo en el agua de forma gradual, de manera que el agua primero sólo le cubra los pies. A medida que vayamos a la playa más días, podemos meternos un poquito más adentro y ver cómo va reaccionando. Pero lo más importante es que si tiene miedo, no debemos forzarle, porque con eso sólo conseguiremos que viva una experiencia negativa mucho más difícil de superar que si dejamos que nuestro hijo siga su ritmo y vaya avanzando a medida que le apetece hacerlo.
De hecho, no tenemos ninguna necesidad de meter a nuestro hijo en el agua si él no quiere. Y si lo pensamos bien, ¿cuántos adultos no sienten hacia el mar un profundo respeto y algo de temor? Pues imaginemos el que puede sentir un niño. Hay muchas cosas que los niños pueden hacer en la playa y disfrutar: jugar con la arena, saltar las olas, caminar por la orilla buscando piedrecitas, llenar una piscina con agua de mar, etc. Dejemos que disfrute haciendo estas cosas sin forzarle a vestirse un flotador y meterse dentro del agua. Si le dejamos a su aire nuestro hijo se irá acostumbrando a ese nuevo territorio y poco a poco querrá ir a investigar un poco más allá.
En el caso de que nuestro hijo sea todo lo contrario, un peligro que no le tiene miedo a nada ni a nadie y que se lanza al agua como quien pisa un charco, debemos explicarle con mucha seriedad y siendo bastante tajantes, que el mar es muy bonito y ofrece multitud de posibilidades para jugar, pero que también es peligroso y que debemos tratarlo con sumo cuidado. No se trata de provocarle miedo ni asustarle sino de inculcarle un mínimo respeto al mar para evitar posibles accidentes.
Algunas precauciones
Las rutinas en la playa son siempre bien recibidas ya que los riesgos aumentan cuanto más confiados estemos. Por esta razón es importante controlar al máximo el ambiente que nos rodea.
Lo primero que debemos tener en cuenta cuando lleguemos a la playa es el estado del mar: si está muy movido, si está sucio, si hay medusas, si recomiendan no bañarse, etc. y hacer caso de las recomendaciones que hacen las autoridades locales.
Debemos mirar con atención el lugar donde nuestro hijo va a sentarse para jugar. Lo mejor es que lo haga sobre una toalla pero como no siempre es posible, controlaremos que no haya colillas, cristales o cualquier otra cosa que pueda resultar peligrosa.
Se recomienda que los niños vayan con bañador. Normalmente están todo el rato jugando y sentados directamente en la arena y, a menos que esté muy limpia, puede ser una fuente de infecciones si está mucho rato en contacto directo con las zonas genitales. Si ponemos la braguita del bañador, ésta actúa como medida preventiva.
Si vamos a una playa de rocas o piedras, no debemos olvidarnos las zapatillas de goma que nos evitarán posibles picaduras (erizos, pez araña, etc.) y algún que otro rasguño o resbalón. Si por el contrario vamos a una playa de arena, dejemos que nuestro hijo vaya descalzo, así estará estimulando las plantas de sus pies con la arena y podrá acostumbrarse a una superficie diferente a la de los zapatos. Esto podremos hacerlo, siempre y cuando la arena no esté sucia.
En el caso que nuestro hijo ya camine con total seguridad y libertad es importante no perderlo de vista ni un momento para evitar que se meta en el agua sin la compañía de algún adulto, vaya demasiado adentro voluntariamente o sea arrastrado por una ola cuando el mar está un poco picado.
Es importante que, mientras esté cerca del agua, lleve siempre puesto el flotador, el cual debe tener la sujeción adecuada para que no se suelte con el movimiento. Los manguitos, las burbujas o los cinturones son los más seguros y los que permiten una mayor movilidad. Los flotadores no son nada aconsejables, a menos que nuestro hijo ya sepa nadar y sea para él una fuente de juegos. Al tener forma de aro, nos arriesgamos a que si el niño levanta los brazos pueda escurrirse hasta el fondo o que, con un movimiento brusco, quede vuelto con la cabeza hacia abajo.
Los cambios bruscos de temperatura son extremadamente peligrosos. Por eso es importante remojar un poco a nuestro hijo antes de que se meta completamente en el agua: le mojaremos la barriga y el pecho, las muñecas, la nuca, el pelo, etc.
Se recomienda dejar transcurrir un tiempo prudencial entre la comida y el baño. Si hemos hecho una comida copiosa con primer plato, segundo plato y postre haremos, como mínimo, dos horas de digestión antes de bañarnos. En el caso de que hayamos comido un bocadillo o una ensalada ligera, bastará con dejar transcurrir una hora.
Es muy importante estar estar siempre pendientes de nuestro hijo y verlo en todo momento, sobretodo cuando anda perfectamente y en la playa hay mucha gente pues podría despistarse y luego ser incapaz de encontrarnos.
Divertirse en la playa
No cabe duda que la playa es uno de los lugares donde los niños disfrutan más. Ofrece miles de posibilidades para jugar con la ventaja que no tenemos que preocuparnos por si nuestro hijo se ensucia o se hace daño ya que la arena es el mejor amortiguador de golpes. Gracias a esta cualidad podrá hacer, con nuestra ayuda, volteretas, saltos arriesgados, revolcones y croquetas, disfraces de arena, enterramientos, etc. Todo ello será muy positivo para su desarrollo psicomotriz y un buen estímulo para la imaginación. Sólo una precaución: evitar que la arena entre en los ojos. En el caso que esto suceda, evitar frotar los ojos y sacar la arena ayudándonos de un poco de agua.
También podrá hacer un agujero en la arena y llenarlo de agua, enterrarse los pies y las manos y, por supuesto, hacer las típicas construcciones, actividades, todas ellas, muy útiles para desarrollar la psicomotricidad fina. Para hacer todo esto, no debemos olvidarnos nunca de un buen lote de cubos, palas, rastrillos, piscina hinchable, flotador, manguitos… cualquier cosa puede servir para jugar en la playa y pasar un buen rato.
No es recomendable llevar los bebés a la playa en sus primeros meses de vida
Nada mejor que estar a la orilla del mar para refrescarse durante el verano. Además de atenuar el calor, es relajante y muy estimulante para los niños. Pero todo debe estar bien medido. Si eres de los que gustan estar todo el día en la playa, tomar mucho sol, y ahora tienes un bebé, la playa no es el destino adecuado. Los bebés menores de seis meses no pueden pisar la playa. A ellos no hay que exponerles nunca al sol directo. Los de pocos meses es mejor que no vayan a la playa, porque aunque estén bajo una sombrilla, el simple reflejo del sol puede provocarles quemaduras a
de sol ya que su piel es muy sensible.
Horario limitado para bebés en la playa
A los mayorcitos, es decir, los de a partir de 8 meses, se les puede llevar a la playa pero dentro de un horario limitado. Por ejemplo, de 9 a 10 y media de la mañana y por la tarde después de las 5 horas. Así les estarás protegiendo de los rayos de sol más dañinos y peligrosos. Pueden mojar sus piecitos en el mar si lo desean y jugar con arena, pero no le pierdas de vista por si lleva algo a la boca.
Los niños pequeños disfrutan mucho jugando con la arena pero procura que estén en todo momento bajo una sombrilla. La arena también refleja las radiaciones. Por esta razón, mantenga a tu hijo siempre vestido con una camiseta de algodón y una gorra. Si tu hijo ha jugado por la mañana en la playa, es conveniente que antes o después de almorzar, el niño descanse y eche una siesta. Por la tarde, podéis elegir un paseo distinto en lugar de volver a la playa.
Cuidados a la orilla del mar con los niño y bebés
Para los que optaron por irse a la playa con niños pequeños, hemos seleccionado algunos consejos que os servirá de orientación a la hora de “bucear” en el mundo del mar.
1- No es aconsejable llevar a bebés menores de 6 meses a la playa, mismo porque a los bebés de esta edad no se les puede aplicar crema protectora. Podría causarles reacciones alérgicas. A partir de los seis meses tendrías que hacer una prueba:aplicar la crema en la cara interna del antebrazo y observar si la tolera bien.
2- Usar crema protectora en los bebés y niños. Elegir una crema con un fator protector superior a 30 y que sea resistente al agua. Extenderla por todo el cuerpo, incluidas la nuca, los pies, mans, y orejas, por lo menos media hora antes de ir a la playa. No olvidarse de renovarla con frecuencia.
3- Si vas de paseo con tu hijo, no te olvides de llevar siempre una sombrilla colgada a la sillita, y un gorrito bien puesto en su cabeza.
4- Viste a tu hijo con ropa muy ligera, de algodón.
5- Seria conveniente que llevaras siempre una botellita de agua para tu hijo. Los niños pequeños se pueden deshidratar fácilmente. Los más pequeños, los lactantes ya estarán hidratados con solo ofrecerles leche (de pecho o biberón). Para garantizarles un agua fresquita, una buena idea es llevar una pequeña nevera portátil. En ella podrás llevar también algo de fruta y/u otra cosa refrescante.
VIAJAR CON UN BEBÉ
Nos vamos de vacaciones y nuestro bebé requiere una atención especial a la hora de hacer su EQUIPAJE.
Listaremos una serie de elementos imprescindibles tanto para el VIAJE como para la INSTALACIÓN en el lugar dónde vamos a residir.
1. VIAJAR EN COCHE CON UN BEBÉ
* Silla de seguridad y protector de sol
* Biberón de Agua-Zumo
* Si no toma pecho, un biberón de leche en un termo, leche maternizada, agua mineral, calientabiberones con adaptador para el coche, potitos y fruta.
* Baberos y cucharitas
* Medicamentos si los necesitara por prescripción médica.
* Cambiador, esponja y bálsamo
* Suficientes pañales y toallitas húmedas
* Bolsas que sirvan para guardar los pañales sucios, las toalllitas, …
* Un gorrito y una chaqueta. También una muda completa.
* Chupete
* Algún Juguete pequeño: mordedor, peluche, música (un juguete que no moleste l conductor ni sea peligroso en el caso de un frenazo).
* Botiquín Primeros Auxilios
2. EQUIPAJE BEBÉ
* Calientabiberones
* Esterilizador
* 2 Biberones grandes y 2 de agua
* Cuna Portátil
* Sábanas y Manta/Saco
* Coche de Paseo, Silla-Paraguas con Sombrilla y mochila portabebés.
* Trona para acoplar a la mesa
* Ropa ligera de algodón y alguna de abrigo
* Gorra
* Chupetes
* Y alguno de sus juguetes preferidos
Aseos y Cuidados
* Toalla de baño
* Esponja y Jabón
* Peine, Cepillo y Colonia
* Crema para el cuerpo y Balsámica para el culito
* Crema Protectora para el sol
* Pañales y Toallitas húmedas
* Las Medicinas o Vitáminas que esté tomando el bebé bajo prescripción médica, si fuera el caso.
3. BOTIQUÍN DE VIAJE
Documentos:
* Cartilla de la Seguridad Social o si procede, del seguro médico privado
* Cartilla de vacunaciones
* Teléfono del pediatra y del ambulatorio más cercano al lugar de destino.
Primeros auxilios:
* Compresas de gasa estéril, vendas de gasa, algodón, esparadrapo y tiritas.
* Desinfectante, alcohol de 70º, agua oxigenada, termómetro, tijeras, pinzas y
* Manual de primeros auxilios.
Pequeñas curas:
* Calmante de la fiebre y analgésico (aspirina o paracetamol)
* Pomada para picaduras de insectos, pomada antiinflamatoria
* Compresas de Linitul para quemaduras y Suero fisiológico.
4. SUGERENCIAS
Juguetes:
* Pelota, pala, rastrillo, cubo y moldes para jugar con la arena en el caso de ir a la Playa
* Piscinita o barca
* Flotador / Manguitos
* Juegos de Construcción
* Juguetes de arrastre
* Juguetes para el agua que floten: patitos, vasos de plástico …
* Libros de Imágenes
* Mordedores y sonajeros
* Alguno de los juguetes preferidos por su hijo (ositos, muñecos, …)
Ropita:
* Camisetas de algodón o bodys (mínimo 4)
* 3 Pijamas
* 3 Trajes de paseo, más alguna chaquetita
* 1 Anorak
* 1 Gorro y alguna gorrita playa
* Zapatitos y calcetines
* Mantita
* 2 o 3 Bañadores
Para sus Comidas:
* Baberos
* Batidora/Pasapurés
* Biberones y tetinas
* Esterilizador
* Vajilla Bebé
Si va a la Playa no olvide:
* Sombrilla
* Protector Solar (también en la montaña)
* Juguetes: cubo, pala, rastrillo, moldes para la arena, una pelota y algún juguete que flote.
* Flotador o manguitos.
* Una piscinita o barca siempre es útil (hinchador)
* Toalla, Gorro y Camisetita
5. SEGURIDAD
* Sillas de Seguridad
* Manual de uso y entretenimiento del Patinete
Sillas de Seguridad
Los niños deben viajar sujetos a su cuco o silla y estos dispositivos deben estar perfectamente anclados en el coche. Cualquier silla para niños que usemos en nuestro vehículo debe tener su correspondiente homologación.
* Las sillas deben adecuarse al peso del niño.
* La posición más segura para los bebés es el asiento central trasero y colocada en sentido contrario a la marcha Grupos 0 y 0+,(de 0 a 10 o 13 Kg de peso) o en sentido a la marcha en Grupos 1, 2 y 3 ( de 10 hasta 36 Kg). Por orden seguirían los asientos laterales traseros y finalmente el asiento delantero derecho o de “copiloto”.
Fuente:guiainfantil.com
