De 9 a 12 meses: Como Crece mi Bebé
Hace nada estaba dentro de tu vientre y ahora ya es capaz de combinar distintas silabas: “ta-te” y parlotear aunque sin significado.
Atiende a su nombre dejando inmediatamente lo que está haciendo. Intenta imitar las acciones de los padres y dedica mucho más tiempo a observar las cosas. Le encanta que le leas un cuento y que le expliques historias aunque no las entienda.
Ya es capaz de identificar acciones cotidianas como saludar o sentarse en su sillita de paseo y esperar paciente a que le pongan el cinturón. Sigue algunas canciones completas y busca su juguete si alguien le pregunta por él. Es un buen momento para darle un muñeco que pueda vestir y desvestir, jugar a buscar sus objetos o, estando sentando, empujar un pelota para que la coja entre sus piernas.
Consejos prácticos
Los espacios del hogar están a menudo pensados y diseñados para la comodidad de los adultos y no para la seguridad de esos seres diminutos, extremadamente activos y curiosos que corretean por la casa. En todas las estancias puede haber riesgos, pero la cocina, el baño y la sala de estar se llevan el premio a la peligrosidad.
La regla principal para prevenir accidentes: saber en cada etapa de la vida de tu hijo qué es lo que puede hacer y entonces adelantarte. Hoy en día hay gran cantidad de productos de seguridad que te ayudarán a convertir tu casa en un lugar adecuado para tu hijo: pon seguros en los cajones, armarios, nevera, ventanas, puertas…
Tapa los enchufes que no se usen, pon protectores en las esquinas de las mesas, pon vallas de seguridad en las escaleras… y ten siempre a mano una manta antifuego y un extintor para la cocina.
Trucos fáciles
Cuando vayas con él de paseo, aprovecha para jugar a tocar todas las cosas que estén a su alcance: hojas, tronco, muro, farola… mientras las nombras al mismo tiempo.
También juega a decir en voz alta las letras de las matrículas de los coches. Primero le enseñas la “A” y cada vez que veáis una matrícula con esta letra, te paras y se la enseñas. Es importante que le demuestres efusivamente tu alegría cada vez que encontráis una.
Cada tres o cuatro días introduce una letra nueva. Otra actividad que les gusta y les estimula en el parque es decir una letra del alfabeto cada vez que le das un empujón a su columpio. Con el tiempo se familiarizará con él, oral y visualmente y este será un primer paso para iniciar una lectura de calidad.
Fuente:elcorteingles.es
