Vigilabebés en casa

vigila.jpgLos monitores de bebé son relativamente una nueva invención, con todo se han convertido rápidamente una pieza esencial en la vigilancia y seguridad del bebé de cualquier familia. ¿qué es un monitor del bebé y porqué tu necesitas uno? puede parecerse como una pregunta obvia, pero los monitores del bebé permiten a los padres la libertad de vigilar constantemente sin estar en la misma habitación, el monitor del bebé consiste normalmente un transmisor y una unidad del receptor, el transmisor se coloca cerca del bebé y receptor lo puedes llevar contigo por toda la casa y de esta manera el padre puede oír inmediatamente si su bebé necesita de cuidados de inmediato. Tú desearás probablemente uno pero dependiendo de cómo manejas los primeros dos meses, puedes que no necesites un monitor del bebé durante ese tiempo. Los pequeños bebés duermen mucho tiempo y prácticamente están muy cerca de ti de todos modos. a partir de los dos o tres meses es práctico tener un monitor porque mientras el bebé descansa en su habitación tu puede comenzar a hacer más cosas, enterándote cuando el bebé se despierta. A la hora de comprar un monitor te recomendamos por ejemplo el iMonitor de Graco funciona sin estáticas a través de toda la casa y el jardín.

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fuente:miflotador.com

Moda para Bebés

ropa14.jpgropa13.jpgropa12.jpgropa11.jpgropa10.jpgropa9.jpgropa8.jpgropa7.jpgropa6.jpgropa5.jpgropa4.jpgropa2.jpg¿Qué debo tener en cuenta al elegir la ropa de mi bebé?
El adulto se viste siguiendo pautas culturales de cada sociedad. Estas se adecuan a la temperatura del lugar, las materias primas que se puedan conseguir, a la identificación de grupos y a las modas impuestas. Respecto de la vestimenta del bebé, independientemente de lo que puedan ofrecer los diseñadores infantiles de moda, lo importante es:

• Adecuarla a la temperatura ambiente
• La comodidad y practicidad de las prendas
• La confección con materiales adecuados y de calidad

¿Qué ropa debo elegir?
La preparación de la ropa del bebé depende de la época del año en la que nació el bebé.

• Primavera y verano
Para el verano y la primavera se recomienda la ropa de algodón sin mangas, en especial tipo body. Un saquito liviano y un gorrito o sombrerito es lo más recomendable para cuando refresca.
Los bebés pequeños pasan más tiempo en la casa que de paseo, en consecuencia los enteritos o body de algodón son la vestimenta más cómoda, ya que lo mantienen con el abdomen cubierto, con el pañal contenido y además absorben su transpiración. Para salir, lo ideal es la ropa de lino o hilo de algodón.

• Otoño e invierno
Para el invierno se recomiendan los ositos pañaleros con pie y enteritos acolchados con capota para las salidas o mantas abrigadas.
Para la casa lo ideal es usar un body de algodón de manga larga y un osito con patas y pie de polar o algodón frisado. Evita la ropa de lana con pelo, porque a muchos bebés les produce irritación.

¿Cuánta ropa le debo comprar?
Siempre conviene comprar muy poca ropa de la talla pequeña, porque los bebés crecen muy rápido, más de lo que habitualmente nos imaginamos.
En caso que le compres o le regalen ropa para cuando tenga unos meses más, te recomendamos que calcules en que época del año la usará, ya que si compras ropa de talle más grande en invierno la misma no la podrá utilizar en el verano.

Educando a Niños y Bebés. El Reto

educar.jpgPara ayudar al niño en su desarrollo, hay que asegurarle una cierta libertad en sus actividades y, al mismo tiempo, hacerle sentir también una cierta seguridad que resulta especialmente de la autoridad que sobre él ejercemos.
Es equivocado contraponer, como generalmente se hace, la libertad y la autoridad, como si fueran dos modos de educar opuestos. Son, por el contrario, dos necesidades complementarias del niño.
Debemos dejarle en libertad para moverse por la casa, correr al aire libre, para elegir sus juegos o incluso si decide ponerse un jersey rojo, siempre que todas estas cosas no perjudiquen a él ni a los demás.
 El niño necesita, no obstante, ejercitar su libertad dentro de ciertas reglas; las espera de nosotros como un parapeto construido para su seguridad.
educar2.jpg Y tiene necesidad de que con nuestra autoridad se las hagamos observar. Podemos señalar que el niño pequeño siente esa autoridad como cosa natural y que es profundamente sumiso a ella, aún cuando de momento responda con un “NO” a nuestros requerimientos. Una de las primeras palabras del bebé (desde antes de los 2 años) en sus relaciones con el adulto es: no. Dice “no” cuando se le ofrece una galleta, pero la come. Le encanta llevarle alguna cosa a su mamá, pero le encanta igualmente negársela. Obedecer, desobedecer, equivalen, para él, a hacer y no hacer; en ambos casos se trata de probar a afirmarse; está contento de obrar “para” y “contra” el adulto.

Tu hijo está entrando en la fase de oposición, en donde los accesos de cólera, las rabietas y los lloros son más frecuentes. Es precisamente en esta fase de 2 a 3 años, en la que el niño conquista ásperamente un escalón más en su independencia. Señala el paso del bebé a la infancia. Pero por mucho que quiera ser independiente, sigue dependiendo de los demás todavía. Y se encoleriza tanto contra sus propias debilidades como contra la autoridad de los demás.
 Cuando tengáis entre vosotros dos las cosas claras, será el momento de empezar a enseñar a vuestro hijo unas pautas de comportamiento concretas. Pero por favor, no discutáis delante de él y mucho menos os desautoricéis el uno al otro. A partir de ahora es importante mostrar firmeza en algunos puntos concretos y resistir al niño si le viene la idea de hacer alguna tontería o algo malo y, sobre todo, distinguir entre lo que puede ser grave Read more »

Consejos Para Ir A La Playa Con Niños y Bebés.

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Llega el buen tiempo y, como es lógico, nos apetece ir a la playa pero, ¿qué pasa con nuestro hijo?, ¿es contraproducente para él estar en contacto con el sol, la arena o el agua del mar? La playa ofrece más ventajas que inconvenientes aunque siempre debemos tomar las debidas precauciones. Si nuestro hijo tiene menos de un año no es aconsejable llevarlo a la playa aunque vaya tapado y esté bajo una sombrilla.
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A partir del año de edad, nuestro hijo puede disfrutar plenamente de un día de sol, agua y arena realizando actividades que no puede hacer en otros lugares.

El primer día que nuestro hijo pase en la playa será determinante, ya que a partir de esa primera experiencia la playa se convertirá en algo que le guste mucho o en un lugar al que no quiera volver nunca más, bien porque no le ha gustado, porque se ha dado algún susto o porque alguna cosa se nos ha escapado de las manos.playa3.jpg

El sol: el principal peligro

Los elementos con los que debemos tener más cuidado cuando vamos a la playa son el sol y el agua. Los niños son más sensibles a las radiaciones solares ya que la melanina (pigmento oscuro que da color a la piel, los cabellos y el iris) todavía no ha alcanzado su madurez. Para evitar que nuestro hijo se queme con el sol es importante:

Que el tiempo de exposición al sol sea progresivo. El primer día, la exposición no debe superar los 5 minutos tras los cuales pondremos al niño bajo la sombrilla o lo cubriremos con una camiseta de algodón y un gorro. De este modo, cada día podemos incrementar 5 minutos la exposición al sol, llegando a un máximo de 1 hora.
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Que evitemos siempre las horas de máximo sol, de 11 de la mañana a 3 del mediodía.


Que apliquemos una crema con un factor de protección elevado. Dicha aplicación deberá renovarse cada 2 horas o después de cada baño.

Tener en cuenta que, incluso cuando nuestro hijo esté bajo la sombrilla, puede quemarse por al reflejo de los rayos en la arena.

Que el niño vaya bebiendo un poco de agua cada cierto tiempo, de lo que seguro tendrá ganas debido a la alta temperatura. Tampoco es recomendable que le dejemos beber todo lo que quiera porque en este caso podría sufrir un corte de digestión. Lo ideal es que vaya haciendo pequeños sorbos y que el agua no esté demasiado fría.

Que después del día de playa apliquemos una crema hidratante “after sun”.

El miedo al agua
La mayoría de los niños tienen un miedo innato al agua. Y qué mayor impresión que encontrarse solo ante la inmensidad del mar. Para evitar que la playa y el mar sean fuente de temores en nuestros hijos es conveniente que, previamente, lo hayamos llevado a una piscina, de manera que ya esté un poco familiarizado con las grandes masas de agua.

El primer encuentro con el mar y el primer baño debe ser suave, tranquilo y en compañía nuestra. Por supuesto, es importante que no forcemos al niño a que se meta en el agua si no quiere. Si le da miedo meterse en el agua lo cogeremos en brazos y caminaremos por la orilla un ratito y nos iremos metiendo en el agua de forma gradual, de manera que el agua primero sólo le cubra los pies. A medida que vayamos a la playa más días, podemos meternos un poquito más adentro y ver cómo va reaccionando. Pero lo más importante es que si tiene miedo, no debemos forzarle, porque Read more »

Los Primeros Zapatos del Bebé

z6.jpgz5.jpgz4.jpgz3.jpgz21.jpgz1.jpgCuando el bebé no camina, no es necesario que lleve zapatos, pero cuando empieza a mantenerse en pie, antes incluso de que empiece a caminar, es importante escoger el zapato más adecuado para ayudarle a dar sus primeros pasos.

Generalmente, empiezan a caminar sobre los 12 meses
, puede variar, dos meses más, dos meses menos, pero si a los 18 meses todavía no ha intentado caminar, es conveniente visitar al especialista por si existiera algún problema.

Los primeros zapatos del bebé tienen el objetivo de proteger el pie y dar estabilidad para que el niño se sienta seguro. Los zapatos precaminadores deben ser flexibles para que se adapten a sus movimientos, pero lo suficientemente duros para que le sujete el tobillo, reforzados en el talón y en la puntera. Si están hechos de piel o nobuk favorecerá la transpiración y se evitarán las rozaduras.

Es muy importante la suela, procurar que sea de caucho o goma y que tenga algún grabado para evitar los resbalones. Mucho mejor si tienen cierre, puede ser con velcro, que es muy cómodo, con hebillas o cordones.

Respecto a la forma, es importante que se adapten a su pie, que no sean puntiagudos, no le queden apretados, ni demasiado holgados. Es recomendable que sean un centímetro más grandes que el pie del niño y revisarlos regularmente para comprobar que no le quedan pequeños.

El momento ideal para ir a comprarlos es por la tarde, es cuando el pie está más dilatado, y no pensar en ahorrarse dinero comprándoselos más grandes para que le duren más tiempo, esto podría deformarle el pie.

Ver caminar a nuestro pequeño, es un paso muy importante, tanto en el avance de su desarrollo como en la vigilancia que tendremos que darle. Sus pies están creciendo y debemos facilitarle un desarrollo sano y normal. El calzado adecuado se lo proporcionará.

fuente:bebeymas.com

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