Caracteristicas de los Bebés de 9 Meses
¡¡Tú bebé ya es un gigante!! Es capaz de dar media vuelta mientras gatea, pasarse un juguete de una mano a otra y comunicarse contigo, balbuceando. Algunos niños ya comienzan a señalar con el dedo. Es capaz de morder y masticar la comida y le encanta comer con las manos. Salta cuando se le sujeta de pie y nota un apoyo en los pies, por eso, a partir de este momento, puedes ofrecerle un saltador de puerta que le ayudará a mantener el equilibrio y a fortalecer los músculos de las piernas. Escucha cuando le hablas y entiende instrucciones simples. Siente curiosidad por otros niños como él y protege sus juguetes si alguien se los quiere quitar. Es capaz de establecer la causa-efecto de una acción: sabe que si estira del cordel de su juguete, éste se acercará. ¡Menudo genio!
Empieza ya a acostumbrarte a verbalizar los sentimientos de tu hijo. Esta es una estrategia educativa que tendrás que utilizar hasta que tu hijo sea… ¡adolescente!
Es fácil que se frustre ante una dificultad. En ese caso, le dices que comprendes cómo se siente: “Ya veo que estás enfadado, está pieza está muy lejos y no la puedes coger… ¿quieres que te ayude?”. Nunca se es demasiado pequeño para ser comprendido. Sentirse así anima a los hijos a superar dificultades y a esforzarse en los desafíos.
Su habitación puede ser un torrente de estímulos si le sabes sacar partido. Coloca por la pared fotos de objetos cotidianos (manzana, zapato…) con su nombre escrito en letras grandes y rojas. Serán bits de información que tu hijo irá asimilando inconscientemente. Cambia las fotos cada dos semanas
Coloca un plato vacío y, cerca de él, un montoncito de garbanzos. Juega con tu hijo a “utilizar las pinzas” es decir, el dedo pulgar e índice. Debe coger garbanzo a garbanzo con sus deditos y colocarlos en el plato. De esta forma, le estás fomentando la psicomotricidad fina. Cuando ya sepa utilizar mejor sus pinzas, puedes hacer lo mismo pero con arroz. Recuerda felicitarlo efusivamente cuando acabe su trabajo.
Para estimular las terminaciones nerviosas de sus manos y pies, puedes pasar sobre ellos, a modo de masaje suave, un pincel. Si le cantas o le explicas un cuento al mismo tiempo, le estimularás dos sentidos importantes: el tacto y el oído, además de estrechar vínculos afectivos con él.
fuente:elcorteingles.es
