Fimosis en niños
Qué es la fimosis y la circuncisión. El tratamiento
La fimosis es una estrechez de la piel que recubre el glande, lo que impide su retracción y la exposición total de la punta del pene debido a la presencia de adherencias. 80% de los recién nacidos tienen la glande protegida por el prepucio lo que protege al bebé del amoniaco del pís. Puede ser hereditario o como consecuencia de una alteración de la piel del pene del niño.
En algunos niños estas adherencias se acompañan de una estrechez en la piel del prepucio que produce un intenso dolor al intentar de retraerla y que, en ocasiones, hace que los niños cuando presenten antes de la salida de la orina una “hinchazón” del prepucio. En casos más leves solo presentarán dolor al intentar retirar el prepucio para limpiar el glande.
En el futuro, puede ocasionar trastornos en las relaciones sexuales por la excesiva sensibilidad de la glande. La dificultad en la limpieza del pene provoca el acúmulo entre la piel y el glande de una secrección fisiológica que se denomina esmegma y que puede dar lugar a las balanitis: infecciones locales dolorosas y con frecuencia con presencia de pus.
La fimosis puede causar problemas sexuales en el futuro
La gran mayoría las fimosis se resuelven de forma espontánea, a los 2 años o 3 años Read more »

Posted 15.May.2007
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Tu hijo sigue y sigue “haciendose mayor”: ya sabe resgar el papel, mantiene su propio biberón sin ayuda, coge pequeños objetos con el pulgar y el índice, golpea las cosas porque le gusta escuchar su ruido, se estira para coger un juguete. Empieza a comprender el significado de algunas palabras e intenta imitar el sonido que hacen sus padres. Es capaz de estar de pie apoyándose en algo y gatea hacia delante y hacía detrás. Siente temenda curiosidad por las cosas nuevas y es capaz de jugar con dos o más juguetes a la vez. Por eso, si has de poner a tu hijo en el parque mientras haces otras cosas, cuélgale un espejo irrompible para que se divierta mirándose y se descubra a sí mismo. También puedes enganchar dibujos con su correspondiente nombre (coche, árbol, plátano…) y repetírselos cada vez que pases junto a él.
Hasta ahora, tu hijo ha sido bastante pasivo a la hora de comer. Pero a partir de ahora, querrá participar. Debes de cambiar tu manera de enfocar su comida: has de ayudarle a que coma, a que disfrute comiendo y no solo limitarte a alimentarlo. Por eso, es importantísimo que comer no se convierta en una obligación para él. Nuestro consejo: Colócalo en su trona y permite que explore a sus anchas. ¿Qué quiere decir explorar? Pués que meta sus manitas en el pure y pinte con él la bandeja de la trona, que le de diferentes usos nada convencionales a la cuchara,
que chapotee en el vaso del agua, que trate de darte de comer a ti… Es su manera de aprender a comer y disfrutar comiendo por eso no te canses en limpiar entre cucharada y cucharada sus manitas, su boca o la mesa. Hazlo cuando acabe del todo. Este “caos” se terminará a medida que tu hijo mejore sus habilidades con la práctica.
¿Sabías que una silla de coche infantil reduce un 95% la probabilidad de muerte en caso de accidente? Ignorar los dispositivos de seguridad infantil en un coche es una irresponsabilidad por parte de los padres. De hecho, es ilegal que los niños viajen sin cinturón o sin sillitas de seguridad. De nada sirve proteger al bebé con tus brazos, aunque lleves el cinturón de seguridad: Tu hijo se convertiría, en caso de colisión, en un proyectil humano. Acostumbra a tu hijo desde el primer momento a llevar todos los mecanismos de seguridad colocados. No le des más opción: si no está bien atado en su sillita, el coche no se mueve. Y si se desabrocha a mitad de camino, para el coche y no prosigas hasta que vuelva a atarse. Merece la pena ponerse serio en este tema con los niños.