Como deben ser los zapatos de los bebés
El zapato ideal debe adaptarse no solo a las dimensiones del pie, sino tambien a sus necesidades especificas: debe ser ligero y cómodo, para no apretar el pie y no cansarlo. También debe dejarlo libre para moverse gracias a una suela flexible y sobre todo, debe permitir que el niño sienta la superficie sobre la que se mueve.
Esta estimulación continua es fundamental para el aprendizaje motor y para ejercitar de forma adecuada toda la musculatura.
Los materiales utilizados deben hacer que los zapatos sean ligeros y elásticos, para permitir que el pequeño camine libremente, sin cansar la musculatura, sino al contrario permitiendole que se desarrolle mediante el continuo ejercicio.
Los pies necesitan una suela especifica, que acompañe su elasticidad natural: a partir del nacimiento, el pie se refuerza a través del continuo movimiento. La capacidad de la suela de acompañar el movimiento no solo mantiene el pie elástico, sino que ademas desarrolla naturalmente su musculatura.
Para ayudarlos a desarrollar las capacidades a través de un tono muscular y un equilibrio adecuados, los pies necesitan sentir la supeficie sobre la que se mueven, que debe ser irregular.
Por último, los pies no deben estar apretados, sino tener el espacio correcto para moverse lo mejor posible. A pesar del que el bebé no se queje del dolor que le provoca un calzado estrecho, este causa inevitablemente daños al desarrollo correcto del pie. La parte anterior del calzado también debe tener en cuenta las exigencias que tienen los dedos de un piecito que crece: el movimiento.
Por edades:
Recien nacido el zapato ideal debe estar realizado en material suave, debe cubrir el pie, protegerlo contra el frio y tener una apertura facil de calzar.
A los 9 meses es necesario un calzado con suela ligera, suave y flexible, que deje el pie libre para moverse, y una punta redondeada y reforzada para gatear.
A los 12 meses, el niño que camina necesita un zapato flexible en los puntos adecuados, para que el pie se mueva libremente. También debe ser ligero y cómodo, y tiene que estimular la planta del pie.
A los 3 años se necesita flexibilidad, ligereza y comodidad actuen de forma mas minuciosa. Un zapato capaz de acompañar cada uno de los movimientos, incluso los mas bruscos, protegiendo la planta del pie y estimulandola continuamente.
Fuente: chicco.es
