Unos estudios realizados en Estados Unidos señalan que la tensión y el estrés en las madres embarazadas podrían causar bajo peso en el bebé, lo que puede representar un riesgo alto para su salud.
Algunos médicos atribuyen este factor al flujo sanguíneo, que puede modificarse cuando la madre se siente presionada y estresada. “Si la circulación no es suficiente para la placenta, se crea pequeña, y entonces no le puede traer suficiente nutrición y circulación al bebé”, explican los ginecólogos.
Y agregan que las causas del estrés pueden ser muy variadas, tales como problemas económicos, presiones laborales, etc.
La mayoria de veces el estrés lo causa el trabajo y en esos casos es muy recomendable el dejar de trabajar, es decir, solicitar la baja con ese motivo.
La genética es un factor que también puede influir en el tamaño del recién nacido, pero lo más importante es el descanso y el cuidado desde el inicio del embarazo.
Cuando la atención prenatal es temprana, se pueden recetar vitaminas en caso necesario. También se pueden diagnosticar padecimientos como diabetes o presión alta.
De esta forma, es importante que toda mujer embarazada intente estar relajada y tranquila, para favorecer la salud del ser que lleva dentro.
Fuente: todito.com