Durante el primer mes de vida tu bebé pasará la mayor parte del tiempo durmiendo. A medida que vaya madurando su función cerebral irá adquiriendo una serie de habilidades psicomotoras.
En las primeras semanas tu bebé comienza a clasificar los mensajes que le llegan a través de los sentidos. Al principio no sabrá, pero pronto sabrá interpretarlos correctamente. En esta etapa comienza a distinguir entre lo que le agrada y lo que no. Valora la seguridad, el cariño y otras muchas cosas.
Desde el principio tu bebé responde a los estímulos que recibe y expresa su conformidad o su rechazo con pequeños sonidos o movimientos con el cuerpo. Es importante que le respondas para que descubra lo antes posible que puede comunicarse.
Es muy importante mostrarle afectao, hablarle y acariciarle, al principio no notarás que te contesta, pero al cabo de los dos meses sus gestos serán más concretos. Sonreirá para darte su aprobación y dará pequeños chillidos para responderte. Las primeras imágenes que el bebé descubre son tu rostro y tu voz.
En el primer mes: Reconoce vuestra voz; Boca abajo, levanta la cabeza unos segundos; Si le sientas no mantendrá la cabeza erguida; Tiene los brazos flexionados; Si le tocas la palma de la mano, como acto reflejo, apretará tu dedo con fuerza.
En el segundo mes: Le verás sonreír; Sigue con la mirada los objetos; Responde a la voz y escucha sonidos suaves; Patalea; Pasa más tiempo despierto.
Al tercer mes: Responde a la voz con sonidos espontáneos; Boca abajo, levanta la cabeza y el tórax apoyando los brazos; Abre las manos y es capaz de sujetar un juguete; Al cogerle, sostiene la cabeza un ratito
El recién nacido puede ver con nitidez los objetos que se encuentran situados muy cerca (20-25 cms.) de sus ojos. Todavía no distingue los colores. Es importante estimular su vista. Colócate a una distancia a la que tu bebé pueda verte y muéstrale juguetes u objetos, haz gestos, etc. Un recién nacido a las pocas horas es capaz de posar la mirada sobre un objeto y seguirlo si se mueve.
En las primeras semanas detecta cualquier objeto que se mueva delante de él. En el primer mes el bebé ya puede enfocar a distancias cercanas pero ve imágenes planas. A los tres o cuatro meses la visión comienza a ser más nítida y puede ver en tres dimensiones.
El lenguaje lo aprende escuchando sonidos. Es importante que repitas los sonidos para que los aprenda. Luego comenzará a repetirlos imitándote hasta que por fin dirá sus primeras palabras. Al tercer día de vida se le realiza a los recién nacidos una prueba sencilla e indolora, que consiste en enviar un sonido al oído y recibir la respuesta, para detectar posibles problemas auditivos. No obstante, debes observar atentamente las reacciones de tu bebé ante sonidos diferentes. Si encuentras alguna anomalía, díselo a tu pediatra.
Comprueba que se asusta ante el ruido de una palmada o un portazo. Que parpadea o abre los ojos con sorpresa al oír un ruido. A los cuatro meses debe girar la cabeza cuándo escuche tu voz.
Es muy importante para su desarrollo que exista un contacto físico con sus padres y su entorno. Al igual que tú necesitas el contacto con tu bebé, él también quiere que le acaricies y le toques con frecuencia. Tenerle en brazos o acariciarle hace que tu bebé se sienta tranquilo. Tu hijo necesita también el contacto físico con su papá. La forma en que el papá sujeta al bebé es distinta a la de la mamá y el tacto de su piel también.
El recién nacido tiene desarrollados el gusto y el olfato. Detecta y recuerda el olor de sus padres y el de su entorno. También detecta olores extraños.
En cuanto al gusto, reconoce los sabores básicos: salado, amargo, dulce y ácido. Suele gustarles más el sabor dulce. Hasta que no incorpores una alimentación variada, no comenzará a identificar sabores de forma más clara.
Fuente: sarobaby.com