Los especialistas recomiendan inmunización para embarazadas
“La inmunización de las mujeres gestantes para protegerlas frente a ciertas enfermedades inmunoprevenibles y permitir la transferencia pasiva de anticuerpos a sus fetos para protegerlos frente a las mismas patologías durante sus primeros meses de vida es sencilla y segura”. Con estas palabras defendió Pilar Arrazola, coordinadora de la Unidad de Vacunación y Consejo al Viajero del Servicio de Medicina Preventiva del Hospital 12 de Octubre, los beneficios de vacunar a las embarazadas cuando los posibles efectos adversos que para la madre o el feto pudieran derivarse de su administración sean menores que los causados, en ambos, por la enfermedad que se pretende prevenir. “Muchas veces, por desconocimiento, pesa más el riesgo que el beneficio que se pueda obtener”, lamentó, señalando, no obstante, que si la mujer llega al embarazo correctamente inmunizada según el calendario vacunal, la gestación no es el momento idóneo para vacunarla.
“Teniendo en cuenta que los menores de seis meses son muy vulnerables a múltiples patologías, que muchas vacunas no pueden ser administradas al nacer y que los bebés tienen un sistema inmune inmaduro, por lo que hasta que responden adecuadamente y tienen una inmunización propia suficiente están desprotegidos frente a numerosas enfermedades, vacunar a la madre permite la transferencia placentaria de anticuerpos que les protegen y evita que ésta actúe como fuente de infección al feto”, explicó Arrazola.
Según explicó la especialista, la seguridad de las vacunas está condicionada por su composición, y su eficacia por la adecuada secuencia en la administración de éstas, la respuesta de la madre a la vacuna y el tiempo disponible para permitir el transporte materno-fetal de anticuerpos, que es mínimo en el primer trimestre, aumenta en el segundo y alcanza su nivel máximo en el tercero.
En cuanto a las vacunas recomendadas, Arrazola destacó la de la gripe, la hepatitis B, el tétanos-difteria y la tos ferina, frente a las de la parotiditis, la rubeola, el sarampión, la tuberculosis y la varicela, que están contraindicadas.
Por último, abogó por aprovechar el posparto, antes del alta, para administrar vacunas contraindicadas durante la gestación pero recomendables de actualizar de cara a un embarazo posterior. Tampoco la lactancia influye negativamente sobre la vacunación, ni es contraindicación para la inmunización de la madre o el lactante.
Fuente: gacetamedica.com
